Manuel Antonio: Guía del Parque y sus Playas
Pocos lugares reúnen tanto en tan poco espacio como Manuel Antonio. Aquí, uno de los parques nacionales más queridos de Costa Rica llega literalmente hasta el mar: senderos entre la selva donde asoman monos y perezosos desembocan en playas de arena blanca y aguas cálidas. Es accesible, variado y perfecto para cerrar un viaje con una mezcla de naturaleza y descanso. Le contamos qué esperar y cómo aprovecharlo.

El Parque Nacional Manuel Antonio
Aunque es uno de los parques más pequeños del país, su concentración de fauna es asombrosa. Recorrer sus senderos bien cuidados, con un guía atento y su telescopio, permite ver monos capuchinos y aulladores, perezosos, iguanas, mapaches y multitud de aves en cuestión de horas. Los senderos terminan en calas de postal donde puede darse un baño rodeado de selva. Conviene llegar temprano, sobre todo en temporada alta, y recordar que el parque cierra un día a la semana, así que merece la pena planificar la visita.

Las playas
Las playas dentro y alrededor del parque están entre las más bonitas del Pacífico central: arena clara, palmeras y un mar templado ideal para nadar. Playa Manuel Antonio y Playa Espadilla Sur, dentro del parque, son especialmente tranquilas. Fuera del parque, la zona ofrece más opciones de costa para todos los gustos, desde tramos apacibles hasta puntos con más ambiente y buenos atardeceres.
Vida y tours más allá del parque
Manuel Antonio no es solo parque y playa. Desde aquí se pueden hacer salidas en catamarán por la costa —con opciones de esnórquel y, en temporada, avistamiento de delfines—, además de kayak, paddle surf, tours de manglar y excursiones de fauna. Es una base cómoda con una gran oferta de restaurantes con vistas y alojamiento para todos los niveles, desde lo sencillo hasta lo más exclusivo.

Un consejo sobre la fauna
La cercanía de los animales es parte del encanto, pero conviene recordar no alimentarlos y guardar bien la comida: los monos y los mapaches son hábiles, curiosos y muy rápidos. Disfrutar de la fauna desde el respeto hace la experiencia mejor para todos, también para ellos, y ayuda a conservar el comportamiento natural de los animales.

Cuándo y cómo ir
Manuel Antonio funciona muy bien como broche final del viaje, tras la montaña y el volcán, cuando apetece bajar el ritmo. Dos o tres noches permiten combinar parque, playa y algún tour sin prisa. Está bien conectado por carretera y por vuelos internos; vea opciones en nuestra guía de cómo moverse por Costa Rica y cómo encaja en el itinerario de 10 días.
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